Mi sangre es petróleo recibe premio a Mejor Largometraje Documental durante el FICM
El documental Mi sangre es petróleo, dirigido por Vania Quevedo, obtuvo el premio “La Musa” a Mejor Largometraje Documental en la edición 2026 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). La cinta, que compitió en la selección oficial del festival en Morelia, Michoacán, fue presentada como ópera prima de Quevedo y, según El Heraldo de Puebla, recoge testimonios y relatos vinculados al trabajo petrolero en el sureste mexicano.
El premio y el festival La distinción entregada en el FICM se inscribe en la programación de la edición 2026 del festival, donde Mi sangre es petróleo participó en competencia. El premio “La Musa” corresponde a la categoría de Mejor Largometraje Documental del festival, y se sumó a la lista de reconocimientos otorgados en esa edición. El FICM es una ventana de exhibición que reúne estrenos, proyecciones y premiaciones centradas en producción nacional e internacional.
Sobre la directora y el proyecto Vania Quevedo firma su ópera prima con este documental. Nacida en Macuspana, Tabasco, Quevedo recuerda sus primeros acercamientos a un set a los 15 años, una experiencia ligada a la actividad petrolera familiar. El proyecto comenzó a idearse en 2016 y contó con la colaboración de Rupestris Films, la productora de Quevedo, así como de Omar Lara en calidad de productor ejecutivo asociado a Disruptiva, según la información disponible.
Temática y material del filme Mi sangre es petróleo reconstruye la vida cotidiana de familias y trabajadores vinculados a la industria petrolera en una región del sureste del país. El largometraje incluye entrevistas con el padre de la directora y con varios trabajadores de Pemex, y pone atención en la precariedad laboral que enfrentan quienes operan en plataformas marinas y ocupaciones temporales: despidos, desgaste físico y psicológico, y la circulación intergeneracional de la idea de que trabajar en la industria garantiza seguridad económica. La pieza se sitúa en un entorno descrito en la nota como una zona rodeada de alrededor de 50 plataformas petroleras marinas.
Trayectoria y posibles circuitos de exhibición Además de señalar la ópera prima de Quevedo, la nota indica que el documental se fue construyendo a lo largo de varios años. El reconocimiento en un festival como el FICM suele favorecer la visibilidad en circuitos de festivales y en la programación de salas especializadas, lo que puede facilitar posteriores exhibiciones y proyecciones para audiencias interesadas en documentales mexicanos. La producción mencionada reúne a la realizadora con su productora y a un equipo ejecutivo que participó desde la etapa de desarrollo.
Para quien asiste al cine, este tipo de títulos aporta acceso directo a relatos locales sobre procesos industriales y laborales que han marcado comunidades. El premio en Morelia funciona como una señal editorial para programadores y público especializado: identifica un título que estará presente en la circulación festivalera y en la programación de salas que programan documentales mexicanos contemporáneos.