Efeméride: cómo dos hermanos mexicanos hicieron posible la primera película sonora en México
La primera película sonora mexicana que consolidó la sincronía de voz e imagen se estrenó el 30 de marzo de 1932 en el Cine Palacio de la Ciudad de México: Santa, de 81 minutos, dirigida por Antonio Moreno y protagonizada por Lupita Tovar, Carlos Orellana, Donald Reed y Mimí Derba. Ese salto técnico fue posible gracias al Rodríguez Sound Recording System, un sistema óptico desarrollado por los hermanos José de Jesús (Joselito) y Roberto Rodríguez Ruelas, según reseñó SensaCine.
El invento y su funcionamiento
Los hermanos José de Jesús y Roberto Rodríguez Ruelas, que habían aprendido oficios relacionados con sonido y fotografía durante una estancia en Estados Unidos, crearon un dispositivo portátil denominado Rodríguez Sound Recording System. El sistema utilizaba sonido óptico para incorporar una banda sonora directamente en la película, en contraste con los métodos basados en discos externos que exigían sincronía separada entre proyección y audio. El desarrollo y perfeccionamiento del aparato se realizaron en Estados Unidos antes de su aplicación práctica en México.
La película y su equipo
Santa, basada en la novela homónima de Federico Gamboa, reunió a profesionales con experiencia internacional: Antonio Moreno, director con trayectoria en Estados Unidos; y Lupita Tovar, actriz que había trabajado en la versión en español de Drácula. La producción contó con música de Agustín Lara y fue realizada por la Compañía Nacional Productora de Películas. En el reparto también aparecen Carlos Orellana, Donald Reed y Mimí Derba. El cruce de personal con experiencia extranjera y el uso del sistema óptico de los Rodríguez marcaron la puesta en práctica del sonido directo en el largometraje.
Producción, rodaje y estreno
El rodaje de Santa comenzó en noviembre de 1931 y enfrentó retos técnicos derivados de la transición del cine mudo al sonoro. Técnicos y personal acostumbrados a trabajar sin registro directo de voz tuvieron que adaptarse a nuevas prácticas; durante la filmación se reportaron dificultades con ruidos de vestuario y el manejo de micrófonos. La película se estrenó el 30 de marzo de 1932 y permaneció en cartelera aproximadamente tres semanas. Su exhibición mostró que el sonido óptico podía integrarse en la cadena de producción y distribución de la cinematografía nacional.
Contexto industrial y legado inmediato
Aunque ya existían experimentos previos con sonido en México, Santa es señalada como la primera producción que consolidó el uso del sonido directo mediante un sistema óptico aplicado comercialmente. La recepción de la película contribuyó a una rápida expansión de la producción nacional: para 1933 la industria había completado 21 películas. En el ambiente profesional de la época también destacan conexiones familiares y formativas: Ismael Rodríguez, hermano de los inventores, aprendería oficios cinematográficos trabajando con Joselito y Roberto y, años después, dirigiría títulos asociados con Pedro Infante.
Santa continúa siendo exhibida en retrospectivas y eventos especializados; su versión de 81 minutos ha sido recuperada en proyecciones como las del Festival Internacional de Cine de Morelia, donde se han programado funciones para revisitar esa etapa de la técnica cinematográfica.
La historia técnica de Santa interesa a quienes asisten al cine porque explica cómo se construyó la experiencia sonora que hoy se da por sentada: conocer el origen del sonido directo y el papel de innovaciones como la de los hermanos Rodríguez ayuda a comprender las decisiones de montaje, restauración y programación que rigen lo que se proyecta en sala.